sábado, 28 de noviembre de 2015

Las Sombras de la Anciana: Reseña sobre Aura, de Carlos Fuentes

Carlos fuentes ( Panamá en 1928 , México en 2012) fue un escritor, intelectual y diplomático mexicano destacado por su rol en el boom literario. Su prolífica obra aborda desde el teatro hasta los guiones de cine, y por supuesto, las novelas y los ensayos. Su carrera estuvo marcada por el hecho de que fue una figura política relevante en el ámbito latinoamericano y sus obras han objeto de estudio y meritorias de premios tales como el Premio Miguel de Cervantes, otorgado en 1978. Sus obras incluyen: “La región más transparente” (1958), “Cambio de piel” (1967), “Gringo Viejo” (1985).

Desde sus primeras páginas, la novela corta Aura construye una atmósfera sombría, lúgubre y misteriosa, factor que será constante en todo el texto, entre otras, por el hecho de que el narrador está dado en segunda persona y en presente. Por eso, cuando el personaje principal, un joven historiador llega a una antigua casa del centro de México D.F. por un anuncio del periódico en el que se solicitaba alguien de su perfil, sabemos que en ese lugar entramos a un mundo sombrío y particular.  En su interior están  Consuelo, la viejísima dueña de la casa,  quien lo contrata para que archive los manuscrito de su fallecido esposo, pues piensa que tienen algún valor más allá del sentimental. Con ella está también Aura, su joven nieta, quien la cuida y le ayuda con todas las labores de la casa. Por necesidad y estimulado por la belleza de Aura, el historiador decide aceptar el trabajo. Van pasando los días y se van dando diversas situaciones extrañas en las que el delata el extraño control que la anciana tiene sobre la nieta. El personaje va archivando y estudiando los papeles a la vez que surge una tensión erótica entre Aura y él. Incitado por esto, intenta convencerla de que abandone el yugo de su abuela, pero la joven mujer se demuestra abúlica. Una noche consuman la relación y al despertar, ve que la abuela los estaba espiando. La obra va llegando a su clímax a medida que el historiador descubre la historia de Consuelo, quien padeció mucho con su esposo porque no podían tener hijos, y descifra un absurda semejanza entre el difunto esposo y él mismo. La obra va ganando más y más misterio, el tiempo y el espacio son transformados por medio de una suerte de brujería que la abuela ejerce en lo que parece una celebración báquica y todo termina confluyendo en el final, descubrimos la verdadera naturaleza de estos personajes.

Aunque Aura no es una de las obras más imponentes de Fuentes, vemos en esta novela corta elementos importantes de su estilo y su poética. En esta historia fantástica hay una representación del mito, particularmente relacionado con las fiestas griegas en los que la magia era parte fundamental. El uso de la segunda persona realmente logra intensificar la historia, que va en ascenso en la medida en la que los personajes van develando su verdadero ser. Es un texto rico en un lenguaje sombrío y permite al lector penetrar en el misterio esencial que resulta experimentar una realidad que supera los límites de la razón, una realidad mítica.


 Juan Pablo Rodríguez

El Ritmo Habla

Octavio Paz nació en Cuidad de México en 1914 y falleció en 1998, fue principalmente  poeta y ensayista, obra que sería condecorada en 1990 con el Premio Nobel de Literatura. Perteneció entre  al movimiento Surrealista del siglo pasado, pero es imposible encasillarlo, pues transcendió el tiempo con sus obras. De poesía se destacan los títulos “Libertad Bajo Palabra”,  “Árbol Adentro”, “Piedra de Sol” y “Salamandra”; de ensayos: El Laberinto de la Soledad,  El Arco y la Lira,  Corriente Alterna y Claude Levi-Strauss o el nuevo festín de Esopo.

A Octavio Paz le obsesionó toda su vida, y fue motivo de escritura a lo largo de sus libros, el lenguaje particular de la poesía.  Habiendo sido un prolijo estudioso de este género –y sin dudas, de la Historia de la literatura en general- goza de una relación extraordinaria con las palabras, sabiduría que consagró en su poesía y en los ensayos sobre el tema encontrados, en parte, en el indispensable “El Arco y la Lira”. En el tercer capitulo de esta obra, Paz se centra en uno de los más importantes elementos que conforman y determinan un: el ritmo. En el mundo poético las palabras son conjuro que se entabla mediante la dirección y el sentido que el ritmo ofrece; las puertas secretas del lenguaje son abiertas con el encantamiento que este produce. El ritmo contiene un sentido, una dirección,  él nos habla en sí mismo, porque su contenido verbal e ideológico son inseparables. Este baile, -como metaforiza Octavio Paz- cobra un valor ritual en la medida que ofrece una visión de mundo, el sonido es capaz de manifestar el universo y así también, al ser humano. En él, nos suspendemos en el estado vivencial de un tiempo eterno, un tiempo mítico. Este “espacio” sagrado donde la vida se renueva potencializa una comunicación directa entre el hombre y la eternidad: la fuente donde el humano sacia su sed de infinito y se ve  reflejado en el agua.
Por esto, Paz insiste en la relevancia del ritmo poético para consolidar su naturaleza de mito. Las frases rítmicas, es decir los versos  avivan el tiempo primordial.  Así a través de la poesía se recrea el instante, el hombre es convidado a la mesa de los dioses.

Este ensayo resulta primordial para quien desee aventurarse en el estudio y la escritura de la poesía entre muchos motivos, por la cantidad de material bibliográfico del que Paz se sirve para la construcción de sus argumentos. También es recalcable el lugar de enunciación de este escritor mexicano, ya que tiene el privilegio de  hablar sobre algo que fue el trabajo de su vida. Leer a Octavio Paz es en sí una experiencia poética y una cátedra triple sobre argumentación, escritura y poesía.

Juan Pablo Rodríguez



domingo, 15 de noviembre de 2015

Hemingway, la obsesión por la muerte

Ernest Hemingway (1898-1961), escritor norteamericano, ganador del premio Nobel de Literatura en el año de 1954, es reconocido por su profunda narrativa, y la capacidad de dibujar un personaje en pocas líneas. Es el creador de la teoría literaria del Iceberg, donde se dice que la literatura al igual que el Iceberg sólo debe exponer una parte de cuerpo, pues con lo que se ve el lector ha de estimular su imaginación. Entre sus obras más reconocidas se encuentran El viejo y el mar ( 1952), Fiesta (1926). En su obra como en su vida está presente la muerte y la soledad; así mismo se ve presente su recurrente presencia de la naturaleza, la guerra y el amor…este último plasmado en personajes femeninos, que fueron controversiales pues mostraban tanto a  la mujer “fatal” como a la mujer “buena”, abriendo una fuerte crítica en las feministas de la época. Finalmente el 2 de julio de 1961 se suicidó.


Las nieves del Kilimanjaro es la historia de Harry, un escritor que se nos presenta con una herida  infectada gravemente, en territorio africano, en las cercanías del monte Kilimanjaro. A través de sus alucinaciones recuerda su pasado y cómo perdió la oportunidad de escribir sobre ello por su pereza y falta de confianza en el mismo. Este hombre en sus últimos instantes reflexiona sobre su vida, la mujer que le acompaña en ese instante, Helen, comprensiva y paciente, le cuida. Al final este hombre tiene la más bella visión de la cima del monte cercano mientras lentamente escucha el último aullido de la hiena.

Este texto nos introduce en los pensamientos tanto de el hombre como de la mujer, es un narrador que solo observa y es interrumpido por los recuerdos del hombre moribundo. El epígrafe nos da una antesala de lo que será el relato y ya nos plantea una idea fundamental del texto, el monte Kilimanjaro es “ la casa de Dios”, el lugar a donde llega tras la muerte. Toca el tema de la guerra a través de los recuerdos, exponiéndose la crueldad  y frialdad que allí se vive.

Interesante es ver cómo a través de las sensaciones del moribundo la tierra se convierte en un ente sagrado, donde se encuentra la paz, aquí expuesta como la liberación de la vida, la muerte. Revelándonos a esta última como un personaje más que acecha como la hiena o los chulos a su presa. Igualmente el monólogo interior allí rota de personajes y se expresa tanto en los recuerdos-alucinaciones, como en medio de las conversaciones.

Los asesinos nos narra la tensa situación que se vive en un restaurante cuando dos asesinos entran preguntando por Ole Andreson, el Sueco, y este al no encontrarse ocasiona una serie de tortuosas situaciones a los trabajadores del restaurante. Al salir los asesinos uno de los trabajadores acude a el sueco y le comenta lo sucedido, este resignado le agradece pero no hace nada por evitar su muy cercano final.

Lo interesante de este corto relato es lo que allí no se nos dice, el por qué buscan a este hombre y por qué este no huye de su revelado final. Invitándonos así a descubrir las respuestas de estas cuestiones. Paralelo a esto la historia está contada la mayor parte en diálogos, el narrador es un observador que participa escasamente y los personajes son presentados a partir de las conversaciones.

El invicto cuenta la historia del torero Manuel García, un veterano que pretende regresar al mundo de los toros, después de haber tenido un accidente en su última presentación. Allí se nos cuenta cómo este personaje participa de la que será su última puesta en escena. Engañado por el orgullo cree que fue victoriosa su participación, cuando en realidad no logró impresionar ni al público ni al toro.

Aunque el tema no es de mi interés, veo el valor de la narración en cuanto a la corrida, todas las descripciones son propias de un gran admirador de esto, como lo fue Hemingway, por la posición de grandeza que le causa al hombre cuando se enfrenta con una bestia.

Es claro el uso de la técnica creada por él, llevando al lector a la interpretación, a la lectura propia, haciendo uso de su imaginación para completar la obra misma. Así mismo se evidencian técnicas del cine, como el corte veloz de las escenas para dar inicio a la siguiente, éste como un recurso de su propia técnica.  Es interesante observar que cada cosa es significativa en el relato porque nos lleva a esa historia invisible que el autor nos sugiere.

Aquí se nos plantea la muerte como algo ineludible, pero los personajes se toman este hecho con tanta fuerza que no se rehúsan, tranquilamente la esperan, porque de nada vale hacerle resistencia. Evidenciando así que Hemingway recurrentemente acudía a la fuerte presencia que la muerte significaba en él, tal vez por eso, la muerte, es un personaje vivo en su obra.

Sobre William Faulkner y la decadencia por la guerra de secesión

William Faulkner escritor norteamericano( Misisipi, 25 de septiembre de 1897- Byhalia, 6 de julio de 1962), ganador del premio Nobel de Literatura en el año de 1949, se introdujo en la maleza de la prosa y la poesía, haciendo uso de frases complejas y largas, atribuidas de emoción y drama, típicos de la Generación Perdida. Su ciudad natal marcaría fuertemente su obra literaria llenándola de constantes referencias y el característico humor sureño. De sus obras más importantes podríamos mencionar El ruido y la furia, escrita en 1929, confirmando su destreza literaria. La mayor parte de su obra está tintada de maldad y corrupción expuestos a través del juego con el tiempo no cronológico, cómo se expresan en los siguientes cuentos que he de mencionar.

Una Rosa para Emily nos cuenta la historia de una mujer y cómo el destino ha jugado con su vida, dejándola sola y soltera desde muy temprana edad, llevándola a convertirse en una asesina sin arrepentimiento por su falta de cordura. Así mismo esta historia es contada por un narrador que juega entre la primera persona y la tercera, siendo este la voz del pueblo curioso por el destino fatal de la “pobre Emily”.

La historia tiene un fuerte carácter crítico y reflexivo sobre la sociedad Norteamericana, implícita e explícitamente, a partir de la nueva sociedad industrializada y la mirada hacia ese pasado decadente, que representa la mujer, y la curiosidad morbosa que despierta en ellos. Así mismo cabe mencionar que la historia no es lineal, juega onduladamente con el tiempo, saltando de la juventud a la vejez de Emily, asignándole un carácter intrigante a la historia, que en sí misma está dividida en cinco capítulos.

Wash Jones (1934) narra la historia de un hombre blanco, pobre, del sur, marginado y sometido por su condición, a la soledad. Esta historia está hilada por el frío contacto de dos hombres divididos por su condición social. Un general y su trabajador, Wash, quien le es leal. El hombre rico es enviado  la guerra y allí su destino se oscurece. Al volver traiciona a su leal sirviente, apoderándose de la hija de éste, con el único fin de crear un heredero de su decadente fortuna.  Esto lleva al sirviente a acabar fríamente con la vida tanto del hombre como de la mujer y su bebé.

En esta narración podemos encontrar una crítica a la guerra y cómo ésta transforma al ser humano, convirtiéndolo en fibras de oscuridad, inundando el paisaje de frío y lejanía; en esta sociedad no existe el amor ni la amistad, únicamente el dinero. Igualmente nos plantea una problemática de la época, la diferencia social entre el blanco pobre y el aristócrata.

Resaltaría igualmente la condición de la mujer, reflejada en los dos personajes femeninos de esta narración, siendo estos únicamente objetos en servicio del hombre con dinero, prestándose a este para el ascenso social. Además está presente el silencio a que están aprisionadas, siendo personajes sin una construcción precisa. Es interesante igualmente mencionar que el narrador en tercera persona salta del general Sutpen a Wash y la historia termina donde comienza proporcionando un juego innovador en la narración.

Música negra es la historia de un periodista interesado en el caso de Wilfred Midgleston, un hombre blanco y pobre, que ronda por las calles sin rumbo y que es acusado por muchos de ladrón. El anciano Midgleston le revela el porqué de su situación, contándonos el crimen que cometió en realidad, la locura efímera. El único propósito de aquel hombre era cumplir los deseos de su amada esposa, salir en los periódicos cómo los hombres blancos ricos. Finalmente no le sale muy bien su cometido.

Interesante es notar que allí se insertan juegos que trastornan las narraciones clásicas, como el hecho de inmiscuir en la narración notas periodísticas o el relato de un personaje lejano de la narración principal, retozando así con el tiempo lineal, llevándonos de un hecho a otro con este recurso.

Esta presente allí en el relato, la crítica del autor a la desigualdad característica de la época, la diferenciación de estratos ya tan presente en los inicios de la industrialización norteamericana.

Faulkner nos retrata la decadencia social y económica de la aristocracia sureña en épocas de la guerra de secesión, la industrialización arrasadora de una nueva generación y  así mismo nos retrata los temas del homosexualismo, de la condición de la mujer, del racismo presentes en la sociedad Norteamérica en su generación.

Podemos identificar que en su obra está presente el juego con el tiempo, el rompimiento de la linealidad, proporcionando un carácter moderno que nos deslumbra una insatisfacción con la realidad. También está presente el narrador que cambia de plano, parte un personaje pero no se limita a este, permitiendo el conocimiento psicológico de diferentes personajes. No es un narrador estable y la perspectiva histórica presente en la obra, permite dichos movimientos.  

jueves, 5 de noviembre de 2015

Tres reseñas breves a propósito de la Obra de Hemingway


Ernest Miller Hemingway es un escritor y periodista estadounidense que nace un 21 de Julio de 1899. Publicó gran parte de su obra en los 20 y los 50. Ganó el premio Pulitzer en 1953 por El viejo y el mar. Al año siguiente ganaría el premio Nobel de Literatura por su obra completa. Participó como conductor de ambulancia en la Primera Guerra Mundial Cubre como periodista la Guerra civil Española. Estuvo presente en el desembarco de Normandía y la liberación de París. Se suicida el 2 de Julio de 1961.

Los Asesinos – Ernest Hemingway

La tensión de un gran cuento desarrollada a partir de los diálogos. Hoy nos parecen personajes estereotipados pero, al contrario, Hemingway fue capaz de ver a través de su época; son claros y precisos aunque su descripción no haya sido trabajada con el máximo detalle. El narrador invisible se despliega con maestría a lo largo de la obra y en ocasiones, aparenta darle la voz a Nick, uno de los personajes, pero quizá sólo se acerca demasiado a su pensamiento. La restricción de campo es madre en este cuento, la ausencia de descripciones innecesarias dota con velocidad a la narración y lo enriquece en la medida en que permite al lector “participar” más en la construcción de ambientes y personajes, casi a su antojo.  Este es un texto que obedece más a la técnica que a la historia. Aunque retrata un hecho que bien podría ser anecdótico, esta ficción no se queda ahí, hace un planteamiento estético sobre el tratamiento de la violencia y muestra el choque de la cultura de la mafia en lo cotidiano.

Colinas como elefantes blancos – Ernest Hemingway


Una pareja discutiendo en una estación de tren en España puede resultar la más bella escena si se trata con la sutileza y destreza con la que lo hace Hemingway. Es reiterada la clarísima construcción de los personajes a través de los diálogos, o más bien, de los comportamientos reflejados a través de estos. Este cuento es toda una leyenda literaria, pues supone a una pareja que discute sobre si va o no a realizar un aborto. Aparece de nuevo la tensión, típica de Hemingway, esta vez construida sobre las posturas de los personajes frente a la relación y cómo dicho evento influye o no en ella. La intención mimética de transmitir la realidad de la posguerra es clara en el momento que Hemingway decide usar a un soldado estadounidense en un país europeo para su ficción. Sin duda, este es un autor que merece una relectura para todo aquel aprendiz que desee sobresalir en el mundo de la literatura. 

Las nieves del Kilimanjaro – Ernest Hemingway

Harry es un personaje cautivador por su complejidad, por lo contradictorio que en sí es su humanidad. Toda la vida ha buscado aquellas cosas que siempre ha tenido, arrebatando de sí mismo lo que inconscientemente llena sus vacíos, para despertarse, acaso, del letargo de su felicidad con la herida que se infringe en su propio pecho. Harry no está conforme con su vida — ¿y quién lo está?— su más grande arrepentimiento no parece ser la vida artificial que lleva, es lo grave de la inacción frente al oficio de la escritura. El hombre muere mientras el narrador juega a intervalos con el tiempo (analepsis-prolepsis) de nuestro personaje mientras nos da un discurso directo y contundente sobre lo que podría ser la esencia de lo humano. La alucinación final y la correspondencia de la atmósfera exterior con la interna finiquitan un cuento magistral.