Carlos fuentes ( Panamá en 1928 , México en
2012) fue un escritor, intelectual y diplomático mexicano destacado por su rol
en el boom literario. Su prolífica obra aborda desde el teatro hasta los
guiones de cine, y por supuesto, las novelas y los ensayos. Su carrera estuvo
marcada por el hecho de que fue una figura política relevante en el ámbito
latinoamericano y sus obras han objeto de estudio y meritorias de premios tales
como el Premio Miguel de Cervantes, otorgado en 1978. Sus obras incluyen: “La
región más transparente” (1958), “Cambio de piel” (1967), “Gringo Viejo”
(1985).
Desde sus primeras páginas, la novela corta Aura
construye una atmósfera sombría, lúgubre y misteriosa, factor que será
constante en todo el texto, entre otras, por el hecho de que el narrador está
dado en segunda persona y en presente. Por eso, cuando el personaje principal,
un joven historiador llega a una antigua casa del centro de México D.F. por un
anuncio del periódico en el que se solicitaba alguien de su perfil, sabemos que
en ese lugar entramos a un mundo sombrío y particular. En su interior están
Consuelo, la viejísima dueña de la casa, quien lo contrata para que
archive los manuscrito de su fallecido esposo, pues piensa que tienen algún
valor más allá del sentimental. Con ella está también Aura, su joven nieta,
quien la cuida y le ayuda con todas las labores de la casa. Por necesidad y
estimulado por la belleza de Aura, el historiador decide aceptar el trabajo.
Van pasando los días y se van dando diversas situaciones extrañas en las que el
delata el extraño control que la anciana tiene sobre la nieta. El personaje va
archivando y estudiando los papeles a la vez que surge una tensión erótica
entre Aura y él. Incitado por esto, intenta convencerla de que abandone el yugo
de su abuela, pero la joven mujer se demuestra abúlica. Una noche consuman la
relación y al despertar, ve que la abuela los estaba espiando. La obra va
llegando a su clímax a medida que el historiador descubre la historia de
Consuelo, quien padeció mucho con su esposo porque no podían tener hijos, y
descifra un absurda semejanza entre el difunto esposo y él mismo. La obra va
ganando más y más misterio, el tiempo y el espacio son transformados por medio
de una suerte de brujería que la abuela ejerce en lo que parece una celebración
báquica y todo termina confluyendo en el final, descubrimos la verdadera
naturaleza de estos personajes.
Aunque Aura no es una de las obras más
imponentes de Fuentes, vemos en esta novela corta elementos importantes de su
estilo y su poética. En esta historia fantástica hay una representación del
mito, particularmente relacionado con las fiestas griegas en los que la magia
era parte fundamental. El uso de la segunda persona realmente logra
intensificar la historia, que va en ascenso en la medida en la que los
personajes van develando su verdadero ser. Es un texto rico en un lenguaje
sombrío y permite al lector penetrar en el misterio esencial que resulta
experimentar una realidad que supera los límites de la razón, una realidad
mítica.
Juan Pablo Rodríguez