Ernest
Miller Hemingway es un escritor y periodista estadounidense que nace un 21 de
Julio de 1899. Publicó gran parte de su obra en los 20 y los 50. Ganó el premio
Pulitzer en 1953 por El viejo y el mar. Al año siguiente ganaría el premio
Nobel de Literatura por su obra completa. Participó como conductor de
ambulancia en la Primera Guerra Mundial Cubre como periodista la Guerra civil
Española. Estuvo presente en el desembarco de Normandía y la liberación de
París. Se suicida el 2 de Julio de 1961.
Los
Asesinos – Ernest Hemingway
La
tensión de un gran cuento desarrollada a partir de los diálogos. Hoy nos
parecen personajes estereotipados pero, al contrario, Hemingway fue capaz de
ver a través de su época; son claros y precisos aunque su descripción no haya
sido trabajada con el máximo detalle. El narrador invisible se despliega con
maestría a lo largo de la obra y en ocasiones, aparenta darle la voz a Nick,
uno de los personajes, pero quizá sólo se acerca demasiado a su pensamiento. La
restricción de campo es madre en este cuento, la ausencia de descripciones
innecesarias dota con velocidad a la narración y lo enriquece en la medida en
que permite al lector “participar” más en la construcción de ambientes y
personajes, casi a su antojo. Este es un
texto que obedece más a la técnica que a la historia. Aunque retrata un hecho
que bien podría ser anecdótico, esta ficción no se queda ahí, hace un
planteamiento estético sobre el tratamiento de la violencia y muestra el choque
de la cultura de la mafia en lo cotidiano.
Colinas
como elefantes blancos – Ernest Hemingway
Una
pareja discutiendo en una estación de tren en España puede resultar la más
bella escena si se trata con la sutileza y destreza con la que lo hace
Hemingway. Es reiterada la clarísima construcción de los personajes a través de
los diálogos, o más bien, de los comportamientos reflejados a través de estos.
Este cuento es toda una leyenda literaria, pues supone a una pareja que discute
sobre si va o no a realizar un aborto. Aparece de nuevo la tensión, típica de
Hemingway, esta vez construida sobre las posturas de los personajes frente a la
relación y cómo dicho evento influye o no en ella. La intención mimética de
transmitir la realidad de la posguerra es clara en el momento que Hemingway
decide usar a un soldado estadounidense en un país europeo para su ficción. Sin
duda, este es un autor que merece una relectura para todo aquel aprendiz que
desee sobresalir en el mundo de la literatura.
Las nieves del Kilimanjaro – Ernest Hemingway
Harry es un personaje cautivador por su complejidad, por lo contradictorio que en sí es su humanidad. Toda la vida ha buscado aquellas cosas que siempre ha tenido, arrebatando de sí mismo lo que inconscientemente llena sus vacíos, para despertarse, acaso, del letargo de su felicidad con la herida que se infringe en su propio pecho. Harry no está conforme con su vida — ¿y quién lo está?— su más grande arrepentimiento no parece ser la vida artificial que lleva, es lo grave de la inacción frente al oficio de la escritura. El hombre muere mientras el narrador juega a intervalos con el tiempo (analepsis-prolepsis) de nuestro personaje mientras nos da un discurso directo y contundente sobre lo que podría ser la esencia de lo humano. La alucinación final y la correspondencia de la atmósfera exterior con la interna finiquitan un cuento magistral.
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